Work and Holiday Visa de Australia – España, POR FIN!

Muchos llevan años esperando que se firme el acuerdo Work & Holiday entre Australia y España y, por fin, el 3 de septiembre de 2014 llegó el día. Como muchos ya sabéis, estuvimos en Canadá con un visado similar, la Working Holiday Visa. El objetivo de este visado es que jóvenes de entre 18 y 31 años puedan estudiar o trabajar en Australia, y viceversa, durante un año como máximo.

Se ha confirmado que este domingo 23 de noviembre de 2014 se abre el plazo para presentar solicitudes. A continuación os dejamos información relativa al tipo de visado, requisitos para solicitarlo y el procedimiento:

Foto de David Monllaó

Esperance, Australia – Foto de David Monllaó

Condiciones del visado:
  • Cupo inicial máximo de 500 visados.
  • El visado permite permanecer y trabajar en Australia por un periodo no superior a los doce meses desde la fecha de la primera entrada en el país.
  • Se trata de un visado de entrada múltiple temporal.
  • Solo se puede obtener un visado de este tipo 1 vez  en la vida.
  • Se permite estudiar por espacio máximo de 4 meses.
  • Se permite trabajar durante un máximo de 12 meses durante su estancia en Australia y no podrán trabajar para el mismo empleador por un periodo superior a 6 meses durante su estancia, a no ser que sean autorizados expresamente para hacerlo por el Departamento de Inmigración y Protección de Fronteras
  • Compromiso de retornar a España una vez finalice su estancia en Australia.
Requisitos:
  • Ser español y estar en posesión de un pasaporte español válido.
  • Ser mayor de 18 años y menor de 31 en el momento de solicitarlo.
  • No haber participado en el Programa con anterioridad.
  • Tener dinero suficiente para su manutención durante el período de estancia (actualmente las autoridades australianas requieren 5.000 AUD).
  • Estar en posesión de un billete de vuelta, o disponer de fondos suficientes para comprarlo.
  • Abonar la tasa de solicitud del visado (Work and Holiday visa- subclass 462. El coste del visado es actualmente de unos 420 AUD). Ver:http://www.immi.gov.au/Visas/Pages/462.aspx
  • Tener un nivel de inglés funcional.
  • Haber cursado al menos dos años completos de estudios superiores(Educación superior: ver detalles más abajo).
  • Cumplir con los requisitos en materia de salud y disponer de un seguro médicoque cubra supuestos de hospitalización durante toda su estancia en Australia, de acuerdo con las leyes australianas.
  • Carecer de antecedentes penales (declaración firmada).
  • Disponer de una carta de apoyo emitida por la Secretaría General de Inmigración y Emigración del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.
  • Declarar que la finalidad del viaje es turística o de adquisición de una experiencia personal o profesional.
Procedimientos de solicitud:
  •  El lunes 23 de noviembre de 2014 se abre el plazo para presentar las solicitudes.
  • Antes de solicitar el visado, debe rellenarse el formulario siguiente: Form 1208 Application for a Work and Holiday Visa (380KB PDF). Al mismo tiempo, se tienen que entregar todos los documentos requeridos y pagar la tasa de solicitud del visado.
  • La solicitud debe enviarse mediante correo postal a Australian Immigration Office de Berlín.
  • Después de enviar la solicitud de visado y los documentos necesarios, se le confirmará que se ha recibido toda la información.
  • Tras el plazo previsto, se le comunicará si se le concede o no el visado con los detalles correspondientes.
  • El solicitante debe estar fuera de Australia durante el proceso de solicitud y concesión del visado.
Fuente y más información en: Consulado de la Embajada en Melbourne
Para pedir la carta al Gobierno pincha aquí.
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WorkAway: una opción para vivir viajando

Antes de continuar con el siguiente capítulo de nuestra aventura queremos explicaros qué es el WorkAway ya que las dos siguientes paradas las decidimos gracias a esta web.

A la hora de planificar nuestra ruta sabíamos que después de visitar Vancouver queríamos viajar hacia el este y llegar hasta el valle de Okanagan, pues los meses de julio y agosto los pasaremos allí. La cuestión era que no queríamos gastar dinero en alojamiento y que en la zona no hay demasiados Couchsurfers y, desde luego, ninguno podía hospedarnos durante un mes. Puesto que teníamos tiempos de sobra queríamos aprovechar para “integrarnos” un poco en el lugar y tener la oportunidad de conocer algunos canadienses. Fue así como dimos con la página de WorkAway.

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El miedo del viajero

Tras dejar atrás Seattle sin haber tenido ni una sola gota de lluvia, estando ya en Vancouver con nuestro visado Working Holiday en el bolsillo y nuestro número SIN bien guardado, teníamos la sensación que, de alguna manera, la suerte nos sonreía. El sol brillaba, los pajaritos cantaban a nuestro paso y todo nos hacía pensar que por delante teníamos el más espléndido de los viajes. Desbordábamos positivismo y nos sorprendíamos sonriendo sin otro motivo que la simple y pura felicidad del que está viviendo un sueño por el que ha luchado mucho tiempo.

No es que la cosa se torciera en Vancouver, pero sí que es cierto que aquí llegaron los primeros nubarrones, nos alcanzó la lluvia y nos dimos de bruces contra ese muro que es la realidad. Una aventura como la que hemos emprendido  es una gran oportunidad para conocer culturas y gente, para ver un lugar nuevo cada día, para ampliar nuestros horizontes y crecer como personas al intentar, día a día, aprender un poquito más de este gran mosaico que es el mundo. Sigue leyendo

Sonrisas y lágrimas

No lo vamos a negar porque hay demasiados testigos, pero la semana pasada hubo lagrimones de los serios. Los hubo de alegría al ver que, por fin, después de tres años el momento de empezar el viaje se acercaba, pero no nos engañemos la mayor cantidad de centímetros cúbicos lacrimales se derramaron al tener que decirles adiós a la familia y a los amigos. Hubo lagrimas discretas y las hubo que no se podían disimular ni con gafas de sol ni con gafas de soldador, las hubo de previsibles y las hubo de traicioneras. Sigue leyendo

Deconstrucción

Ahora que ya estamos en Canadá y a pesar de que aún no hemos llegado a nuestro destino y  que tenemos por delante días de aeropuerto, fronteras, estaciones y mal dormir, por fin tenemos un poco de tiempo para echar la vista atrás y darnos cuenta de lo frenética que ha sido esta última semana en Tarragona.

El listado de cosas pendientes para estos últimos días era largo: renovar pasaporte y DNI, contratar una póliza de seguro, cambiar las tarifas de móvil para conservar nuestros números, visitas médicas de última hora para ahorrarnos sorpresas desagradables, un último esprín en el trabajo para asegurarnos de que lo dejamos todo bien atado, los inevitables trámites bancarios para asegurarnos de que los bancos de turno no nos desangran con conceptos estúpidos como eso del “mantenimiento de las cuentas”, algunas compras de último momento, modificar el padrón, prepararnos las mochilas y, en el último suspiro, conseguir el carnet de conducir. Pero, sin duda, lo más pesado de todos estos días ha sido tener que empaquetar y hacer la mudanza para repartir todas nuestras cosas entre las casas de los padres de uno y del otro. Sigue leyendo

A mi amigo de cartón

Finalmente llegó la hora de dejarte en casa. Ya no puedes acompañarme más. Sabíamos que lo nuestro tenía fecha de caducidad y que no duraría más de cinco años. Podríamos decir que, en todo este tiempo, nuestra relación ha sido bastante íntima aunque solo sea por las horas que te has pasado metido en los bolsillos de mis pantalones. Aunque parezca una tontería te he cogido cariño y, creo, que te voy a echar de menos. Fuiste mi primer pasaporte y eso es siempre algo especial. Sigue leyendo

Empieza el viaje en la red

Después de semanas dándole vueltas, por fin saltamos al otro lado de la barrera y nuestro blog de viajes empieza a andar cargado de ilusión. Es una gran alegría para nosotros daros la bienvenida a…

Nuestrodiariodeaventuras.com

Crear este blog es un propósito personal  que nace como complemento de un proyecto mucho más ambicioso. Estamos hablando, como no, de El Proyecto con mayúsculas. Sigue leyendo